Historias de osos

No sé... te cuento... vamos allá... soy... el destripacuentos.

b_historias de ososA mí el oso siempre me ha gustado, tan grande y bonachón, con sus orejas pequeñas… no creo que a ningún niño le asuste. Muy al contrario, si los niños pudieran, lo adoptarían de mascota. Además, los peluches de osos siguen entre los más vendidos en las jugueterías del mundo.

Montserrat del Amo, genial autora, que recibió en octubre de 2014 un merecido homenaje en Casa de América, escuchó de pequeña, al menos eso asegura, dos historias sobre osos de los labios de una narradora popular y, con el paso del tiempo, quiso que no se perdieran y los escribió.

Aunque reseñe el volumen de Planeta de 2011, la editorial Noguer en 1986 publicó, en su inigualable colección Mundo mágico, el título Cuentos para contar, en la que se incluyen los relatos de osos, La historia del pez jalmeso, El crisantemo, La novia del vestido verde y El sueño. También, Montserrat del Amo escribe una introducción jaculatoria sobre la tradición oral y los cuentos, que termina así: “Ojalá que tu mismo los vuelvas a contar en voz alta en el futuro, de modo que el río de cuentos de la narración oral no se seque jamás”. Por cierto, las ilustraciones son de Jesús Gabán.

El libro que se puede comprar hoy en día tiene tres partes: una loa al oso, que se escondía en los espesos bosques peninsulares y en los relatos de los lugareños de montaña, y los dos cuentos breves sobre plantígrados (me moría de ganas de escribir esta palabra). En ambos, el oso no es el protagonista, pero aparece en el momento fundamental de las tramas en las que se ven envueltos los humanos.

En Los dos amigos, habita la necesidad tan reveladora de la literatura infantil y juvenil, de salir de nuestro espacio y recorrer mundo. Dos muchachos, uno presuntuoso y otro callado emprenden sus aventuras, o, como dice Montserrat del Amo “se echan el hatillo al hombro y emprenden el vuelo”. ¿Adivináis quB9egstZIQAEeJLZién se merece más de la vida? Pues sí, el segundo ayuda al primero con su carga e incluso le da de beber de su calabaza.

Y en un claro del bosque aparece amenazante un oso… Mientras el vanidoso sube a un árbol, el modesto se queda vendido ante el animal… Vale, me quedo ahí, no sufráis. En mi deber de destripacuentos, sólo os quiero comentar que esta historia termina con estas palabras: “no volvió a encontrarlo nunca jamás”.

La pastora y los tres hijos del leñador recoge la tradición de los tres pretendientes que intentan un imposible para casarse con una bella moza. En este relato, los hijos del leñador (ya sabéis que al final siempre el pequeño se lleva el gato al agua) tienen que fabricar una barca talando un árbol para echarla a las aguas del río  y llevar a la pastora a vivir a la orilla del mar (he osado imitar uno de de los dibujos de este cuento; evidentemente no le llego a la ilustradora Núria Feijoó ni a la altura del tobillo).

Aquí, el oso ayuda al hermano pequeño, pero con la inestimable colaboración de otros dos animalitos. También la anciana que reclama ayuda y que, a la larga, descubre su tendencia mágica, es otro personaje que late en los cuentos clásicos infantiles y que Montserrat del Amo rescata en este cuento.

En definitiva, lectores de todo pelaje, estamos ante dos cuentos ideales a partir de siete años y para contar por las noche antes de dormirse. Los niños y los mayores pensaremos que en algún momento del camino, con nuestras pertenencias enrolladas en un hatillo, nos cruzaremos con un oso que nos cambiará la vida. A mejor, claro está.

A lo mejor te miento... recuerda... soy... el destripacuentos.

Datos corridos de Historias de osos. Cuentos para contar: Montserrat del Amo (autora) y Núria Feijóo (ilustradora). Planeta, 2011. Colección: Cometa

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